El financiamiento del partido Arena evidencia que está al servicio de la oligarquía en El Salvador

El financiamiento del partido Arena evidencia que está al servicio de la oligarquía en El Salvador

El precepto que indica que los ricos financian a sus partidos quedó evidente con el informe presentado por el Secretario de Transparencia del gobierno de El Salvador Marcos Rodríguez, donde indicaba quienes eran los donantes al partido Arena. Entre ellos,  la influyente familia Calleja, a quien pertenece el principal precandidato presidencial que es al que más le apuesta la oligarquía salvadoreña.

En los listados expuestos por la Secretaría se ubica a las grandes empresas del país, incluyendo dos universidades privadas, que en sus últimas encuesta dan por ganador al partido Arena, lo cual resulta objetable en cuanto a su grado de imparcialidad;  por cierto, ha sido evidente el rechazo de la población estudiantil al comportamiento de estas instituciones educativas.

Es paradójico que un partido como Arena, que financió su fundación con extorsión y secuestros, hoy varios de su dirigentes y candidatos sean vinculados a las pandillas, que tiene esta misma practica delictiva.

Es sabido los métodos utilizados por el fundador arenero, Roberto D’ Aubuisson, que extorsionó, y hasta secuestró a empresarios para poder financiar al partido que sustituiría al PCN como partido de la oligarquía. Es muy interesante que precisamente el mayor donante del partido sea precisamente la fundación Rodríguez Porth, que lleva el nombre de otro de los fundadores del partido y amigo cercano de d’Aubuisson, institución que utiliza Arena para blanquear dinero destinado al partido, que constituye un aporte significativo de las donaciones.

También es interesante saber que las mayores aportaciones a los partidos políticos se concentran en el partido Arena que, al igual que sucede en otros países, tiene su principal donante directo entre las elites económicas.

Los candidatos a distintos niveles, tanto presidenciales, alcaldes y diputados deben tener como elementos comunes disponer de suficiente dinero para financiar sus campañas a todo nivel.

En la época en que Arena era gobierno la situación era más fácil para financiar sus campañas, utilizaban al estado como una especie de caja chica, de la cual sustraían para desarrollar las campañas electorales incluso al punto de utilizar donaciones, como el caso de Francisco Flores que extrajo recursos para ese fin de los donativos que dio el gobierno de Taiwán para damnificados del terremoto y que, como buenos cómplices de fechorías, se repartieron el botín del robo con los llamados “destinatarios” y sus saquitos.

El apoyo de los sectores de poder en El Salvador al partido Arena no es solamente un aspecto ideológico y de afinidad política.  Al igual que suele ocurrir con las empresas privadas el que más aporta tiene acciones mayoritarias, por lo tanto tiene el derecho a imponer sus candidatos y la directiva del partido dentro de esa lógica.

Lo contrario sucede con los partidos de izquierda en el continente y el mundo. El financiamiento de su campaña proviene del pueblo trabajador y ello implica utilizar los recursos de la mejor forma posible. En El Salvador, esto ha sido práctica del FMLN, fiel representante de las aspiraciones populares que basa su financiamiento en los aportes recibidos  de  sectores populares y de su militancia.

Después de ocho años de gobierno el FMLN ha sido consecuente con el precepto de transparencia (palabra que no conocían los gobiernos de Arena) y uso eficiente de los recursos del estado en función del pueblo, lo que sorprende a los señores areneros, que juzgan por su condición.

En medio de la campaña electoral para el 4 de marzo, la ofensiva mediática de la derecha trata de ocultar quienes son sus donantes y a quienes responden sus intereses.

Los ataques al FMLN tratando de generar confusión en la población incluye los enfilados a dirigentes como José Luis Merino, al cual tratan a toda costa impedir que se presente a las elecciones como candidato a diputado y que incluso utilicen  la mayor expresión del chantaje y la extorsión en el país como es la Sala de lo Constitucional para ese fin.

También llama la atención el incremento de las acciones de las pandillas a nivel nacional y en particular en municipios como Mejicanos y  otros del gran San Salvador, que claramente tiene un trasfondo de órdenes de delincuentes para incidir en la población a la hora de ejercer el sufragio.

Asimismo, no es coincidencia que los areneros se nieguen a darle el voto en la Asamblea Legislativa para la prolongación a las medidas extraordinarias, que ha permitido golpear el accionar de los delincuentes. Al negar sus votos, la derecha beneficia objetivamente a las pandillas.

La combinación perfecta se está dando en estos momentos, cuando los grandes medios de comunicación controlados por la oligarquía, la Sala de lo Constitucional y las pandillas se combinan para atacar al FMLN en su afán de tener un triunfo electoral próximamente.

La valentía del pueblo salvadoreño sabrá dar una contundente respuesta a las aspiraciones de la derecha, respaldando al FMLN como partido al servicio del pueblo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s